miércoles, 27 de mayo de 2009

Características de un texto académico

Cuando inicié la lectura del texto de Anna Teberosky, me di cuenta de la gran cantidad de elementos que debe tener un texto académico, incluso pensé que eran demasiados. Lo volví a leer y entendí entonces el porqué de tantas características.


Después busqué los textos que debía analizar y deseche varios. Ninguno reunía las características que yo buscaba, a algunos les hacía falta citas de pie de página, otros no tenían autor personal, otros no contenían imágenes o gráficos o tablas, otros, los más, no tenían referencias de otros autores, etcétera.


Creo que las características y elementos de un texto académico debieran clasificarse en dos grupos, características principales y características secundarias.


Dentro de las características principales deben estar: los elementos del acto de comunicación (emisor, lector, finalidad y formato), del contenido expresado (los elementos de tipo proposicional y la finalidad), las características discursivas (textura, finitud, la función ideacional, la función interpersonal y la función textual) y las partes del texto (Resumen, introducción y conclusión y métodos y resultados).


Y dentro de las características secundarias todos los elementos globales del discurso.


Me atrevo a decir esto después de buscar y rebuscar textos académicos y por el simple hecho de que a alguno le faltan pies de página, ya no es académico.


Al menos no encontré alguno que tuviera todos los elementos.


Esta actividad me ha servido mucho, porque aprendí a identificar los elementos necesarios para calificar un texto, comprender su mensaje y el tipo de lector al que está dirigido, los elementos que contiene y su estructura.


En la formación académica de todo profesional deberían considerarse estas competencias ya que considero que son muy útiles para la elaboración de trabajos o tareas. En mi formación profesional y en postgrado he llevado asignaturas de Metodología de la Investigación, pero nunca había tenido la oportunidad de analizar un texto para identificar sus elementos.


Después de haber hecho este ejercicio ya veo de manera diferente las lecturas. Cuando se analizan los elementos de un texto, es más fácil entender su contenido y su finalidad.


Este ejercicio me ha gustado y sobre todo se que me servirá para las actividades siguientes del propedéutico y para la Maestría.


REFERENCIAS


Teberosky, A. “El texto académico”. En: Castelló, M. (Coord.) (2007). Escribir y comunicarse en contextos científicos y académicos. España: Graó. pp. 17-46.

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